Comarca Oscos-Eo




El Monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos forma parte de la Comarca Oscos-Eo, un territorio singular del occidente asturiano declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Entre montañas, bosques y pueblos con encanto, la comarca ofrece al visitante naturaleza, cultura, gastronomía y tradiciones vivas durante todo el año.
El Monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos es solo el punto de partida de un territorio lleno de historia, naturaleza y tradiciones vivas. Se enmarca en la Comarca Oscos-Eo, un enclave declarado Reserva de la Biosfera donde el paisaje, los oficios y la hospitalidad rural mantienen intacta la esencia de Asturias.
Entre montañas suaves y valles profundos, el viajero encuentra miradores naturales como el del Puerto de la Garganta, donde contemplar un paisaje de prados y pastos que se extienden en mil tonos de verde hacia la costa. Puerto de la Garganta, donde contemplar un paisaje de prados y pastos que se extienden en mil tonos de verde hacia la costa. Los senderos invitan a invitan a descubrir una tierra de contrastes, entre bosques de castaños y ríos cristalinos, cascadas escondidas, aldeas con historia y paisajes costeros que miran al mar: rutas como la Ruta del Ferrocarril (San Tirso de Abres), la Ruta del Agua (Taramundi), la Ruta de la Seimeira (Santa Eulalia de Oscos), la Ruta del Silencio (Villanueva de Oscos), la Ruta de Mon (San Martín de Oscos), la Ruta del Estraperlo (Vegadeo), o el Paseo Costero Castropol-Figueras, son solo algunas de las más populares.
La comarca conserva con orgullo su patrimonio etnográfico y artesanal, visible en lugares como el Museo de los Molinos de Mazonovo (Taramundi), el Conjunto Etnográfico de Teixois (Taramundi), el Mazo de Mazonovo (Santa Eulalia de Oscos), la Ferrería Mayor de Santa Eufemia (Villanueva de Oscos), el Ecomuseo del Pan (Villanueva de Oscos) o en los afamados talleres de navajas, donde el visitante puede descubrir los antiguos oficios que dieron forma a la vida en estos valles: ferreiros (herreros), cuchilleros, molineros, carpinteros y otros artesanos ligados al campo y la vida rural.
El viaje se completa en la mesa, con una gastronomía basada en productos locales: embutidos, quesos, carnes de ternera y cerdo —con los tradicionales roxóis (chicharrones)—, pan artesanal, miel, castañas, arándanos y ostras del Eo. A todo ello se suman platos emblemáticos como el caldo de nabizas o la fabada, y postres caseros como el arroz con leche, el requesón o los freixolos del carnaval, que resumen el sabor auténtico del territorio más occidental de Asturias.
A lo largo del año, la comarca celebra fiestas y eventos culturales que mantienen viva la identidad del territorio: el Vía Crucis Viviente de Villanueva de Oscos y las alfombras florales del Corpus de Castropol (ambas declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional), la Feria de Muestras de Vegadeo, la Feria de las Roscas en San Tirso de Abres o la Feria del Queso y Productos Locales de Taramundi, entre muchas otras actividades que llenan de vida la comarca.
El visitante encontrará también servicios turísticos —alojamientos rurales, restaurantes y centros de información— que hacen de Oscos-Eo un destino ideal para descubrir con calma, a pie o en coche, disfrutando de su ritmo pausado y su autenticidad.